Churros con azúcar y canela
Masa frita crocante por fuera y suave por dentro, rebozada en azúcar y canela.
Harina trigo aparece en 23 recetas de Receta Mundial. Descubre todos los platos que puedes preparar con harina trigo.
La harina de trigo común (todo uso) resuelve casi todo este recetario: masas de empanada y tequeño, bechamel de croquetas, roux del mac and cheese. Para pizza, si puedes, sube a una harina de fuerza (más proteína = más elasticidad).
Mídela sin compactar (cuchara la harina al vaso medidor, nivela con cuchillo) — el error de medición de harina es la causa n.º 1 de masas duras y brownies secos. Hermética y a oscuras dura meses; en clima húmedo, nevera.
La harina de trigo todo uso, con alrededor de 9 a 11 por ciento de proteína, resuelve casi todo este recetario. Para pizza, si puedes, sube a una harina de fuerza o panadera de 12 a 14 por ciento, que da más elasticidad y masticabilidad. En Argentina y Uruguay el sistema es distinto: la 000 es la de pan y la 0000 es la refinada de repostería. Cuidado con la harina leudante, que ya trae polvo de hornear y sal, y arruinará una masa de empanada. En el paquete, revisa que no tenga grumos endurecidos ni olor extraño.
Hermética, oscura y fresca, la harina blanca dura de 6 a 12 meses. La integral solo unos 3 meses en despensa, porque el aceite del germen se enrancia; en la nevera o el congelador dura mucho más. Si al abrir huele a crayón, pintura o nueces viejas, está rancia y le pasará ese sabor a todo lo que hagas. En clima húmedo o caluroso, congelar la bolsa 48 horas apenas la compras mata los huevos de gorgojo y te ahorra sorpresas. Guárdala en frasco, no en la bolsa original abierta.
La conversión más útil: para pasar de harina leudante a todo uso, resta por cada taza una cucharadita y media de polvo de hornear y un cuarto de cucharadita de sal, y al revés, agrégalos. La harina de fuerza y la todo uso se intercambian en pizza aceptando una miga menos elástica, y en repostería la todo uso funciona igual de bien. Lo que no es sustituto son las harinas sin gluten de almendra o arroz: sin gluten no hay masa de empanada ni de tequeño que se sostenga, y hay que ir a recetas diseñadas para eso.
Es la columna de media docena de recetas: masa de empanadas y tequeños, base de la pizza margherita y la lasaña, roux del mac and cheese y de las croquetas, batido de crepes y pancakes, masa de samosas y de pan naan, y cobertura de la apple pie. El error número uno, y causa de masas duras y brownies secos, es medirla mal: no hundas el vaso medidor en la bolsa. Pásala con cuchara al vaso sin compactar y nivela con el filo de un cuchillo.
Dato de cocina: Una taza de harina bien medida, cucharada y nivelada, pesa unos 120 a 125 gramos, mientras que una taza compactada puede llegar a 150: son 25 por ciento de harina de más, y esa diferencia sola explica muchísimas recetas fallidas.
Masa frita crocante por fuera y suave por dentro, rebozada en azúcar y canela.
Una tortilla gruesa y dulce de maíz tierno, doblada con queso de mano que se derrite dentro.
Palitos de masa rellenos de queso, fritos hasta quedar dorados y crocantes con el queso fundido por dentro.
Dos galletas que se deshacen en la boca, unidas por dulce de leche y bordeadas en coco.
Un guiso de carne y pollo cubierto por una pasta dorada de choclo molido.
Discos de masa con zapallo, fritos hasta quedar dorados.
Macarrones bañados en una salsa de queso cremosa y gratinados al horno.
El pastel de manzana americano: relleno de manzanas con canela bajo una corteza dorada y mantecosa.
Esponjosos, altos y dorados, apilados con mantequilla y sirope de maple.
La pizza napolitana original: masa fina, salsa de tomate, mozzarella y albahaca fresca.
Capas de pasta, ragú de carne y bechamel, gratinadas hasta dorar.
Cremosas por dentro y crocantes por fuera: una bechamel espesa con jamón, empanada y frita.
Finísimas y versátiles: la masa francesa que se rellena de dulce o salado.
Triángulos crocantes rellenos de papa especiada con guisantes, fritos hasta dorar.
El pan plano indio, suave y esponjoso, dorado con burbujas y pincelado con mantequilla de ajo.
Chiles poblanos rellenos de queso, capeados en huevo y bañados en salsa de tomate.
Las empanadas chilenas de horno: masa rellena de carne, cebolla, huevo, aceituna y pasa.
El salgadinho más querido de Brasil: una masa rellena de pollo cremoso, con forma de muslito, empanada y frita.
El pan de maíz sureño: dorado, ligeramente dulce y con miga húmeda.
Almohaditas suaves de papa y harina que se derriten en la boca, bañadas en salsa de tomate o mantequilla y salvia.
Papas fritas crocantes bañadas en una salsa brava picante.
Pechuga empanizada en panko, frita hasta quedar súper crocante y cortada en tiras con salsa tonkatsu.
Húmedos por dentro, con costra brillante por encima y bordes que se disputan.