Paella valenciana
El arroz más famoso de España, cocido al aire libre con pollo, conejo, verduras y azafrán.
Papas fritas crocantes bañadas en una salsa brava picante. La tapa española de bar por excelencia, ideal para compartir con una caña fría.
Las bravas son la tapa democrática por excelencia: no hay bar en España sin ellas, y cada uno defiende su salsa con honor de casa. Nacieron en el Madrid de los años 50-60 (dos bares, Casa Pellico y La Casona, se disputan la invención) y la ortodoxia madrileña es clara: la salsa brava NO lleva tomate — es pimentón picante, aceite, harina y caldo. La versión con tomate, extendida por todas partes, es la línea catalana-turística que esta receta sigue por practicidad.
Las papas mandan tanto como la salsa: cubos irregulares dorados por doble fritura (o al horno bien hecho), crujientes por fuera, cremosos dentro, servidos calientes con la salsa por encima — nunca mezclada, que el crocante dure. El alioli al lado, mitad y mitad con la brava, es el compromiso 'bravioli' que ya nadie discute.
Las papas fritas no perdonan la espera: sirve al momento. La salsa brava, en cambio, aguanta 4 días refrigerada y congela bien (2 meses) — tener brava lista convierte cualquier papa de horno improvisada en tapa. Recalienta la salsa a fuego suave batiendo para que no se corte.
Pimentón de la Vera ahumado: dulce como base y picante para el fuego (mézclalos a tu gusto). Es EL sabor de la salsa brava y no tiene sustituto directo — la paprika húngara común no es ahumada. Se consigue en tiendas gourmet y en línea; una lata dura años de bravas.
Sofríe 2 cucharadas de harina en 4 de aceite, agrega 1 cucharada de pimentón dulce + 1 cucharadita del picante fuera del fuego (se quema fácil), vierte 300 ml de caldo batiendo y cocina 5 minutos hasta espesar. Vinagre al gusto. Es básicamente un roux al pimentón: sedosa y brillante.
Sí: hervidas 8 minutos, secadas, con aceite y a 220 °C unos 30 minutos (o 190 °C/20 min en freidora de aire) hasta dorar. El hervido previo + secado es el truco del crocante sin fritura.
El arroz más famoso de España, cocido al aire libre con pollo, conejo, verduras y azafrán.
La tortilla de patatas: huevo y papa confitada en aceite, cuajada por fuera y jugosa por dentro.
Sopa fría de tomate, pepino y pimiento, licuada con aceite de oliva.
Cremosas por dentro y crocantes por fuera: una bechamel espesa con jamón, empanada y frita.