Pastel de choclo
Un guiso de carne y pollo cubierto por una pasta dorada de choclo molido.
Las empanadas chilenas de horno: masa rellena de carne, cebolla, huevo, aceituna y pasa. El bocado de las Fiestas Patrias, grande y jugoso.
La empanada de pino es la reina de la mesa chilena: grande, horneada, con su relleno jugoso de carne y cebolla escondiendo el huevo duro, la aceituna negra y las pasas que hacen de cada mordisco una pequeña lotería. 'Pino' viene del mapudungun pinu — y la proporción histórica del relleno es más cebolla que carne, herencia de cocina de esfuerzo que se volvió virtud: esa cebolla es la jugosidad.
En septiembre, para las Fiestas Patrias, Chile hornea empanadas por millones, pero cualquier domingo las justifica. La masa chilena es más robusta que la argentina —debe aguantar un relleno húmedo y un tamaño generoso— y se pinta con huevo o leche para ese dorado de fonda.
Horneadas aguantan 3 días refrigeradas: revívelas 10 minutos en horno a 180 °C (quedan como nuevas; el microondas las apelmaza). Crudas y armadas congelan 3 meses — hornea directo del freezer sumando 10 minutos. El pino solo, 3 días refrigerado o 3 meses congelado: tenerlo listo es tener media empanada hecha.
Idealmente no: el pino de la víspera, reposado en la nevera, gana sabor y —crucial— se enfría del todo, así no humedece ni rompe la masa al armar. Es el truco número uno de las abuelas chilenas.
La tradición manda aceituna negra entera CON carozo — y avisar a los invitados es parte del rito. Si prefieres seguridad dental, deshuesadas, pero enteras: la aceituna picada se pierde en el pino.
El doblez chileno (esquinas dobladas hacia el centro formando un rectángulo) sella un relleno más húmedo que el de otras empanadas y crea capas de masa en los bordes. Además identifica a la empanada chilena de horno a la distancia.
Un guiso de carne y pollo cubierto por una pasta dorada de choclo molido.
Discos de masa con zapallo, fritos hasta quedar dorados.
La arepa colombiana de todos los días: dorada por fuera y con queso costeño fundido por dentro.
La sopa que reúne a la familia colombiana: pollo, yuca, plátano y papa en un caldo con todo el sabor del hogao y el cilantro.