Sancocho de pollo
La sopa que reúne a la familia colombiana: pollo, yuca, plátano y papa en un caldo con todo el sabor del hogao y el cilantro.
La arepa colombiana de todos los días: dorada por fuera y con queso costeño fundido por dentro. Lista en 25 minutos con harina de maíz precocido.
En Colombia la arepa no es un acompañante: es el pan de cada día. Se calcula que en el país se comen millones de arepas cada mañana, y aunque hay más de 70 variedades documentadas —desde la arepa de huevo costeña hasta la arepa de chócolo antioqueña—, la arepa blanca rellena de queso es la que está en todas las casas. Esta receta usa harina de maíz precocido (la de paquete, tipo P.A.N. o Doñarepa), que fue justamente un invento de los años 50 que cambió la cocina de Colombia y Venezuela para siempre: antes había que pelar y moler el maíz en casa.
La diferencia entre una arepa seca y una memorable está en dos detalles que esta receta cuida: la proporción de agua (la masa debe quedar más húmeda de lo que la intuición sugiere) y el queso amasado dentro, no solo en el relleno. El queso costeño aporta sal y humedad desde adentro; si no lo consigues, más abajo te decimos con qué reemplazarlo sin perder el efecto.
La masa cruda aguanta 2 días tapada en la nevera (amásala de nuevo con las manos húmedas antes de usar). Las arepas ya asadas se conservan 3 días refrigeradas y hasta 3 meses congeladas con papel encerado entre ellas: pásalas directo del congelador a la plancha o sartén, 4–5 minutos por lado.
No: la harina de maíz precocido está cocida y deshidratada, por eso forma masa con solo agregar agua. La polenta o la harina de maíz cruda no hidratan igual y la arepa se desarma. Busca paquetes que digan 'harina de maíz precocido' o 'masarepa'.
El costeño es salado y semiduro. Fuera de Colombia funcionan bien el queso llanero, el cotija mexicano, un feta suave desmoronado o mezcla de mozzarella con una pizca extra de sal en la masa.
Casi siempre es fuego demasiado alto: la costra dora antes de que el centro cocine. Usa fuego medio y dales 6–7 minutos por lado; si son gruesas (más de 1.5 cm), termínalas 10 minutos en horno a 180 °C.
La sopa que reúne a la familia colombiana: pollo, yuca, plátano y papa en un caldo con todo el sabor del hogao y el cilantro.
El plato más contundente de Colombia: frijoles, arroz, carne molida, chicharrón, huevo, plátano maduro, arepa y aguacate en un solo banquete antioqueño.
La sopa insignia de Bogotá: pollo y tres tipos de papa en un caldo aromatizado con guascas, servido con crema, alcaparras y aguacate.
Crocantes empanadas de maíz amarillo rellenas de papa y carne, doradas en aceite.