Arepas con queso
La arepa colombiana de todos los días: dorada por fuera y con queso costeño fundido por dentro.
La sopa que reúne a la familia colombiana: pollo, yuca, plátano y papa en un caldo con todo el sabor del hogao y el cilantro.
El sancocho es probablemente el plato que más une a Colombia: cada región tiene el suyo (de gallina en el Valle, trifásico en la costa, de pescado en el Pacífico), pero el ritual es el mismo — una olla grande, fuego lento y gente alrededor. Su origen mezcla el cocido español con las técnicas y tubérculos indígenas y africanos del Caribe, y por eso lleva a la vez yuca, plátano y papa: tres almidones distintos que le dan cuerpo al caldo, cada uno con su textura.
La versión de esta receta es la casera de pollo, la de los domingos. El secreto que muchos pasan por alto está en el hogao —el sofrito de tomate, cebolla larga y ajo— que se hace aparte y se agrega al caldo: es lo que diferencia un sancocho con sabor profundo de un simple caldo de pollo con verduras.
Como toda sopa de tubérculos, mejora al día siguiente pero se espesa: guárdalo hasta 3 días en la nevera y agrégale un chorro de agua o caldo al recalentar. No conviene congelarlo con la papa y la yuca dentro (quedan harinosas); si vas a congelar, hazlo solo con el caldo y el pollo.
Sí, y gana sabor, pero la gallina criolla necesita 1.5 a 2 horas de cocción antes de agregar los tubérculos. El pollo de esta receta está pensado para tenerlo listo en poco más de una hora.
El sancocho perdona: reemplaza la yuca por más papa o por arracacha, y el plátano verde por plátano macho poco maduro. Lo importante es mantener la mezcla de almidones que espesa el caldo.
Faltó almidón o hirvió poco. Parte el plátano con la mano (suelta más almidón), machaca un par de trozos de yuca contra la olla al final, o deja hervir destapado 10 minutos más.
La arepa colombiana de todos los días: dorada por fuera y con queso costeño fundido por dentro.
El plato más contundente de Colombia: frijoles, arroz, carne molida, chicharrón, huevo, plátano maduro, arepa y aguacate en un solo banquete antioqueño.
La sopa insignia de Bogotá: pollo y tres tipos de papa en un caldo aromatizado con guascas, servido con crema, alcaparras y aguacate.
Crocantes empanadas de maíz amarillo rellenas de papa y carne, doradas en aceite.