Empanadas argentinas de carne
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
Milanesa crocante cubierta de salsa de tomate, jamón y queso gratinado. El plato que une a toda Argentina, mejor con papas fritas al lado.
La milanesa napolitana no es de Nápoles ni de Milán: nació en Buenos Aires en los años 40, en el restaurante 'Nápoli' frente al Luna Park, cuando —cuenta la leyenda— al cocinero se le pasó una milanesa y la salvó cubriéndola con jamón, queso y salsa. El accidente se volvió el plato más pedido de las parrillas y bodegones argentinos, siempre con su montaña de papas fritas al lado.
La base es la milanesa perfecta: carne fina, empanizado con huevo condimentado (ajo y perejil van en el huevo, no en el pan) y fritura dorada. La 'napolitanización' es rápida: salsa, jamón, queso y gratinado fuerte. El error común es ahogar la milanesa en salsa — va una capa fina, que el crocante se defienda.
Las milanesas empanizadas crudas congelan perfecto separadas por papel (3 meses): fritura o horno directo sin descongelar. Fritas sin cobertura, 2 días en nevera y reviven al horno. La napolitana completa es de comer al momento: recalentada, el queso endurece y la salsa moja el crocante.
Nalga es el clásico argentino: magra, tierna y en fetas grandes. También peceto o bola de lomo. Pedile al carnicero fetas de 1 cm que luego aplanás apenas — muy finas se secan, muy gruesas no cocinan parejo.
Para la napolitana, sí: huevo y pan dos veces crea una coraza que aguanta la salsa sin ablandarse. Para milanesa sola, con una vuelta alcanza. Presioná bien el pan rallado con la palma para que no se despegue al freír.
Sí: 220 °C sobre rejilla o bandeja precalentada, 12 minutos por lado con un rocío de aceite, luego salsa, jamón, queso y gratinado. Menos crocante que frita, pero digna y más liviana — la 'milanesa de campo'.
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
Dos galletas que se deshacen en la boca, unidas por dulce de leche y bordeadas en coco.
La salsa que acompaña todo asado argentino: perejil, ajo, ají y vinagre en aceite.
El guiso patrio de Argentina: maíz, zapallo, porotos y carnes cocidos lentamente hasta quedar espesos.