Empanadas argentinas de carne
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
La salsa que acompaña todo asado argentino: perejil, ajo, ají y vinagre en aceite. Fresca, picante y lista en 10 minutos sin cocción.
El chimichurri es la única salsa que un asador argentino admite en su parrilla: perejil, ajo, orégano, ají molido, vinagre y aceite — nada de tomate, nada de dulce, nada de licuadora. Su origen es disputado (¿del vasco tximitxurri, 'revoltijo'? ¿de un inglés llamado Jimmy Curry? nadie lo sabe) pero su función es sagrada: cortar la grasa del asado con acidez y frescura sin tapar el sabor de la carne.
La textura es doctrina: picado a cuchillo, visible, granulado — jamás un puré. Y el tiempo es ingrediente: un chimichurri recién hecho es bueno; a las 24 horas, cuando el ajo se domesticó y el orégano hidrató, es glorioso. Hacelo la víspera del asado y guardalo en frasco.
En frasco de vidrio tapado con el aceite cubriendo los sólidos, dura 2 semanas en la nevera (el vinagre y el aceite son conservantes naturales). Sacalo 30 minutos antes de usar para que el aceite fluya. Congelado en cubetera es truco válido: cubitos de chimichurri para 3 meses.
Fresco, siempre, y de hoja plana (el crespo es decorativo). El perejil es el cuerpo de la salsa, no un condimento: un manojo generoso picado fino a cuchillo. La versión con hierbas secas existe como 'chimichurri seco' de despensa, pero es otro producto.
Hojuelas de ají rojo secas, poco picantes y muy sabrosas — el estándar argentino. Las hojuelas de chile calabrés (red pepper flakes) son el sustituto directo: usá un poco menos, suelen picar más.
Para casi todo: pollo a la plancha, pescados, verduras asadas, papas, huevos, sánguches de carne (imprescindible en el choripán), y como marinada rápida de carnes antes de la parrilla.
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
Milanesa crocante cubierta de salsa de tomate, jamón y queso gratinado.
Dos galletas que se deshacen en la boca, unidas por dulce de leche y bordeadas en coco.
El guiso patrio de Argentina: maíz, zapallo, porotos y carnes cocidos lentamente hasta quedar espesos.