Pabellón criollo
El plato nacional de Venezuela: carne mechada, arroz blanco, caraotas negras y plátano frito.
La arepa venezolana más famosa: rellena de una cremosa ensalada de pollo con aguacate y mayonesa. Un clásico de las areperas, suave y delicioso.
La reina pepiada tiene fecha, lugar y nombre propio: Caracas, 1955, arepera de los hermanos Álvarez, y un homenaje a Susana Duijm, la venezolana que acababa de ganar el Miss Mundo. 'Pepiada' era el piropo de la época para una mujer de curvas — como las de esta arepa generosa, rellena de ensalada de pollo con aguacate que se ha vuelto la embajadora mundial de la cocina venezolana.
La receta tiene dos mitades: la arepa (con el truco del horno final para que infle y forme bolsillo) y el relleno, donde el punto está en machacar el aguacate con la mayonesa hasta lograr una crema verde pálido con tropiezos de pollo. Hay quien le pone guisantes, hay quien jura que eso es herejía: esta versión va por la clásica simple.
Las arepas asadas aguantan 3 días en nevera y 3 meses congeladas; revívelas en plancha o tostadora. El relleno con aguacate es de día: máximo 24 horas refrigerado y tapado a contacto. Consejo de arepera: guarda componentes separados y arma caliente-sobre-frío al momento.
Es el mismo producto —harina de maíz precocido— con molidos ligeramente distintos según la marca. Harina P.A.N. es el estándar venezolano y funciona perfecto para cualquier arepa de este sitio.
El clásico golpecito: al tocarla con los nudillos debe sonar hueca. Si la plancha la doró pero suena densa, dale sus 10 minutos de horno a 180 °C — ese vapor interno es lo que crea el bolsillo para el relleno.
Sí, hasta 24 horas: mezcla pollo, mayonesa, cilantro y sal, y agrega el aguacate machacado al momento de servir (o úntalo con limón si lo mezclas antes) para que no oscurezca.
El plato nacional de Venezuela: carne mechada, arroz blanco, caraotas negras y plátano frito.
Una tortilla gruesa y dulce de maíz tierno, doblada con queso de mano que se derrite dentro.
Palitos de masa rellenos de queso, fritos hasta quedar dorados y crocantes con el queso fundido por dentro.
La arepa colombiana de todos los días: dorada por fuera y con queso costeño fundido por dentro.