Arepas con queso
La arepa colombiana de todos los días: dorada por fuera y con queso costeño fundido por dentro.
El desayuno caldoso de los Andes colombianos: leche, agua y huevos pochados con cilantro. Humilde, reconfortante y perfecto para el frío de la mañana.
La changua es el desayuno más incomprendido de Colombia y, para quien creció en Bogotá o Boyacá, el más entrañable. Es una sopa de leche con agua, cebolla larga y huevo pochado que los muiscas ya preparaban en versión primitiva (el nombre viene del muysccubun, la lengua chibcha) y que la llegada de la leche con los españoles convirtió en lo que es hoy. Se toma caliente, al amanecer, idealmente en clima frío de montaña.
Su gracia está en los contrastes de textura: el caldo lácteo apenas salado, la yema líquida que se rompe dentro, el cilantro fresco por encima y el pan del día anterior —el 'calado'— que se sumerge hasta ablandarse. No intentes elegantizarla: la changua es humilde y ahí está su punto.
La changua no se guarda: la leche hervida con huevo no recalienta con dignidad y el pan se deshace. Es un plato de hacer y tomar en 15 minutos. Lo único adelantable es picar la cebolla y el cilantro la noche anterior.
Entero y sin revolver: se casca directamente en el líquido hirviendo y se deja pochar 3 minutos, para que la clara cuaje y la yema quede cremosa. Revolverlo convierte la changua en otra cosa.
Es pan tostado o almojábana del día anterior que se sumerge en el caldo hasta ablandarse. Cualquier pan de corteza firme funciona: baguette, pan campesino o incluso una arepa asada en trozos.
Con leche de avena o de almendra sin azúcar queda una versión digna, aunque menos cremosa. Evita la leche de coco: su sabor domina y desdibuja el perfil suave y lácteo del plato.
La arepa colombiana de todos los días: dorada por fuera y con queso costeño fundido por dentro.
La sopa que reúne a la familia colombiana: pollo, yuca, plátano y papa en un caldo con todo el sabor del hogao y el cilantro.
El plato más contundente de Colombia: frijoles, arroz, carne molida, chicharrón, huevo, plátano maduro, arepa y aguacate en un solo banquete antioqueño.
La sopa insignia de Bogotá: pollo y tres tipos de papa en un caldo aromatizado con guascas, servido con crema, alcaparras y aguacate.