Empanadas argentinas de carne
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
Dos galletas que se deshacen en la boca, unidas por dulce de leche y bordeadas en coco. El dulce más tierno de Argentina, ideal con el mate.
Argentina es el país que más alfajores consume en el mundo —se venden millones por día— y el de maicena es el que se hace en casa: dos tapas pálidas y frágiles que se deshacen al morder, dulce de leche en el medio y coco rallado en los bordes. Desciende de los alfajores españoles (que a su vez vienen del al-hasú árabe, 'el relleno'), pero la versión maicena es un invento rioplatense del siglo XIX.
La ciencia del 'se deshace en la boca': la maicena no tiene gluten, así que la masa no desarrolla estructura elástica — queda arenosa, corta, delicada. Por eso se amasa lo mínimo, se estira con cariño y se hornea sin dorar: un alfajor de maicena tostado es un alfajor perdido.
Las tapas horneadas sin rellenar aguantan una semana en lata hermética y congelan bien (2 meses). Armados, 5 días en recipiente hermético en lugar fresco — la nevera los endurece un poco pero los preserva más. La masa cruda, 3 días refrigerada o 2 meses congelada en disco.
Es lo normal con tanta maicena: uní la masa presionando sin amasar, envolvela en film y dejala reposar 30 minutos en la nevera. Estirala entre dos films o sobre mesada enharinada, a golpes suaves de palote. Las grietas de borde se emparchan con los dedos.
Repostero: es más firme y no se escapa por los bordes al armar. Si solo tenés común, cocinalo 5 minutos revolviendo para evaporarle humedad, o refrigerá los alfajores armados para que tome cuerpo.
Mejoran a las 24 horas, cuando la humedad del dulce ablanda apenas las tapas: ese es su punto perfecto. En lata o frasco hermético a temperatura fresca duran 5 días; en la nevera, una semana (dejalos atemperar antes de comer).
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
Milanesa crocante cubierta de salsa de tomate, jamón y queso gratinado.
La salsa que acompaña todo asado argentino: perejil, ajo, ají y vinagre en aceite.
El guiso patrio de Argentina: maíz, zapallo, porotos y carnes cocidos lentamente hasta quedar espesos.