Empanadas argentinas de carne
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
El guiso patrio de Argentina: maíz, zapallo, porotos y carnes cocidos lentamente hasta quedar espesos. El plato de las fechas patrias, contundente y profundo.
El locro es el guiso patrio argentino: cada 25 de Mayo y 9 de Julio, el país entero revuelve ollas gigantes de maíz blanco, porotos, zapallo y carnes que se cocinan durante horas hasta volverse una crema espesa y profunda. Es herencia directa de los pueblos andinos (el ruqru quechua existía antes que el país) y sobrevive como el plato de las fechas frías y las causas colectivas: se hace mucho, se comparte todo.
Su técnica es la paciencia organizada: remojo de la víspera, cocción larga a fuego manso y el zapallo que se deshace para espesar sin harinas. El toque final es el quiquirimichi — esa salsita de grasa o aceite con pimentón, ají y cebolla de verdeo que se vierte encima al servir y despierta todo el plato.
Al día siguiente es objetivamente mejor: 4 días en la nevera y congela muy bien en porciones (3 meses). Se espesa mucho al enfriar — recalentá a fuego bajo con un chorro de agua o caldo, revolviendo el fondo para que no se pegue. El quiquirimichi hacelo siempre fresco al servir.
Maíz pisado y seco, la base del locro; se vende en almacenes y dietéticas argentinas como 'maíz blanco pisado'. Fuera del país, el hominy o maíz pozolero (incluso de lata, agregado a mitad de cocción) es el sustituto natural.
La fórmula tradicional mezcla cortes frescos (falda, cerdo), embutidos (chorizo colorado) y salados (panceta, a veces patitas de cerdo que dan cuerpo gelatinoso). La regla: al menos una carne fresca, una ahumada y algo con grasa.
Le faltó zapallo o cocción: el espesor viene del zapallo deshecho y del almidón del maíz que revienta. Machacá parte del zapallo contra la olla, cociná destapado media hora más, y revolvé del fondo — espesa mientras se enfría también.
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
Milanesa crocante cubierta de salsa de tomate, jamón y queso gratinado.
Dos galletas que se deshacen en la boca, unidas por dulce de leche y bordeadas en coco.
La salsa que acompaña todo asado argentino: perejil, ajo, ají y vinagre en aceite.