Pizza margherita
La pizza napolitana original: masa fina, salsa de tomate, mozzarella y albahaca fresca.
El postre italiano más amado: capas de bizcochos empapados en café y una crema de mascarpone, con cacao por encima. Sin horno y elegante.

El tiramisú es el postre italiano más famoso del mundo y uno de los más jóvenes: nació en los años 60-70 en el Véneto (la disputa oficial entre Treviso y Friuli llegó a los tribunales gastronómicos), y su nombre —'tirami sù', levántame— alude al efecto del café y el azúcar. La receta canónica registrada lleva solo seis ingredientes: savoiardi, café, huevos, azúcar, mascarpone y cacao. Sin licor, sin crema batida, sin gelatina.
Es un postre de ensamblaje, no de cocción, así que la técnica vive en los detalles: café fuerte y FRÍO (caliente derrite la crema), bizcochos mojados un segundo por lado (esponjas de más = sopa), claras batidas a nieve incorporadas con paciencia para la ligereza, y las 4 horas de nevera que integran las capas en un solo ser. Mejor aún: de un día para otro.
Necesita nevera siempre (huevo y mascarpone): 3 días bien tapado, y su punto máximo es a las 24 horas. El cacao se espolvorea al servir, no antes (se humedece y amarga). Congela sorprendentemente bien 2 meses en porciones — y medio congelado, tipo semifrío, es un descubrimiento de verano.
Con huevos frescos de buena procedencia el riesgo es bajo, pero existe la versión con yemas pasteurizadas en casa: bátelas con un almíbar a 85 °C (pâte à bombe) y quedan seguras y más estables. Embarazadas, niños pequeños e inmunocomprometidos deben usar esta vía o huevo pasteurizado comercial.
Difícil, porque su grasa (40%+) es la estructura del postre. La mezcla menos mala: queso crema batido con crema de leche espesa (2:1) y una cucharada de leche. Pero si el plan es tiramisú, buscar mascarpone de verdad paga.
Tres causas en orden de probabilidad: bizcochos empapados de más, mascarpone batido en exceso (se corta y suelta líquido — intégralo apenas), o poco tiempo de nevera. El tiramisú necesita sus 4 horas mínimas de frío para cuajar; de un día para otro es otro postre.
Buena noticia: los savoiardi son las 'vainillas' de Argentina y Uruguay y las 'soletas' de México — el mismo bizcocho seco y esponjoso con distinto pasaporte. Plan B: bizcochuelo o panqué en tiras, secadas 10 minutos en horno suave para que absorban sin deshacerse. Las galletas tipo María funcionan en capas finas, con remojo de un segundo exacto.
La pizza napolitana original: masa fina, salsa de tomate, mozzarella y albahaca fresca.
La carbonara romana auténtica: huevo, queso pecorino, guanciale y pimienta.
Capas de pasta, ragú de carne y bechamel, gratinadas hasta dorar.
Arroz cremoso italiano cocido lentamente con caldo y vino, con hongos salteados y parmesano.