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🇦🇷 Recetas de Argentina

Las recetas más representativas de Argentina, explicadas paso a paso. 5 platos típicos para cocinar en casa.

Argentina es el país del fuego y de la sobremesa: el asado como liturgia dominical, las empanadas con denominación provincial, el mate que ordena el día y una repostería — alfajores, facturas, dulce de leche — que es motivo de orgullo nacional.

Estas recetas recorren ese mapa: empanadas de carne con su repulgue, la milanesa napolitana de bodegón, el chimichurri que corona todo asado, el locro de las fechas patrias y los alfajores de maicena que se deshacen en la boca.

Las 5 recetas de Argentina

Argentina · 42 min + reposo

Alfajores de maicena

Dos galletas que se deshacen en la boca, unidas por dulce de leche y bordeadas en coco.

Argentina · 10 min + reposo

Chimichurri

La salsa que acompaña todo asado argentino: perejil, ajo, ají y vinagre en aceite.

Argentina · 210 min + reposo

Locro argentino

El guiso patrio de Argentina: maíz, zapallo, porotos y carnes cocidos lentamente hasta quedar espesos.

La despensa de la cocina argentina

Con estos ingredientes en casa puedes cocinar la mayoría de las recetas de esta página. Anotamos dónde conseguirlos y con qué reemplazarlos si vives lejos.

Carne cortada a cuchillo
Las empanadas argentinas de carne clásicas no se hacen con carne molida sino con carne cortada a cuchillo en cubos pequeños, normalmente de roast beef, paleta o nalga. La diferencia es de textura: la carne molida se compacta y suelta agua, la cortada mantiene bocados identificables. Si tu carnicería no lo hace, pide un trozo entero, congélalo 30 minutos para que firme y córtalo tú en cubos de medio centímetro.
Dulce de leche repostero
Existen dos versiones: el clásico, más fluido, para untar, y el repostero, más denso, que no se escurre al rellenar alfajores ni al hornear. Si solo consigues el clásico, cocínalo a fuego muy bajo en una olla, removiendo, hasta que reduzca y deje ver el fondo. La cajeta mexicana es un pariente cercano, aunque de leche de cabra y sabor más intenso.
Maicena
El almidón de maíz es lo que da a los alfajores argentinos su textura arenosa que se deshace en la boca. La proporción habitual ronda dos partes de maicena por una de harina de trigo. No se puede reemplazar por más harina: obtendrías una galleta común, firme y sin ese desmoronamiento característico.
Pimentón dulce, comino y ají molido
El trío que define el relleno de las empanadas y el locro. El pimentón aporta color y dulzor; el comino, el aroma inconfundible del relleno; el ají molido, un picor discreto. Se agregan sobre la cebolla ya cocida y se cocinan 30 segundos en la grasa antes de sumar la carne, para que suelten el sabor y no queden crudos.
Grasa vacuna o de pella
La masa tradicional de la empanada se hace con grasa de vaca, que le da una textura hojaldrada distinta a la de la manteca y aguanta mejor la fritura. Se consigue en carnicerías. Los sustitutos razonables son la manteca de cerdo (sabor cercano, textura muy buena) o la mantequilla (más sabor lácteo, resultado más quebradizo). El aceite es el peor de los tres para esta masa.
Maíz blanco y porotos para el locro
El locro lleva maíz blanco partido —mote pelado o maíz de locro— y porotos, generalmente pallares o alubias. Ambos necesitan remojo de al menos 8 horas y cocción larga. El maíz enlatado tipo hominy es un atajo aceptable si tienes prisa: acorta la cocción a la mitad, aunque el caldo espesará menos porque parte del almidón se perdió en la lata.

Técnicas que definen esta cocina

El repulgue

Es el cierre trenzado del borde de la empanada. Se pinta el borde con agua o huevo, se dobla la masa sobre el relleno, se aprieta para sacar el aire y se van haciendo pliegues sucesivos, doblando un poquito de borde sobre sí mismo y presionando. Además de decorativo, es funcional: sella de verdad, evita que el jugo escape y el horno lo queme. Tradicionalmente también sirve para identificar el relleno cuando hay varios en la misma bandeja.

Relleno frío, siempre

El relleno de empanada se cocina el día anterior y se refrigera toda la noche. Frío, la grasa se solidifica y el jugo queda atrapado: al hornear se derrite dentro y produce esa empanada jugosa. Si armas con el relleno tibio, la grasa empapa la masa desde el primer momento, el fondo queda pastoso y la empanada se abre. Es el consejo más repetido en cualquier cocina argentina, y con razón.

El apanado de la milanesa

La carne se golpea fina y pareja, se marina en huevo batido con ajo y perejil al menos una hora (mejor toda la noche) y luego se pasa por pan rallado presionando bien con la palma para que se adhiera. Un reposo de 20 minutos en el refrigerador fija la capa. Se fríe en aceite abundante a unos 175 °C: si está frío, la milanesa lo absorbe; si está humeante, el pan se quema antes de que la carne se cocine.

Por dónde empezar

El chimichurri es el mejor primer paso: cinco minutos, ningún riesgo, y transforma cualquier carne, verdura asada o pan tostado que tengas. Después ve por las empanadas de carne, pero organízate en dos días: relleno la noche anterior, armado y horneado al siguiente. Ese solo hábito mejora el resultado más que cualquier otro truco. La milanesa napolitana es la receta perfecta para un día de semana, y los alfajores de maicena para una tarde tranquila, porque piden manos suaves y calma. Si compras algo pensando en esta cocina, que sea comino de buena calidad y un buen dulce de leche.

Preguntas frecuentes

¿Las empanadas van al horno o fritas?

Las dos formas son tradicionales y cambian según la provincia. Al horno se hacen a temperatura alta, entre 200 y 220 °C, en el piso del horno o sobre una bandeja bien caliente, para que la base selle rápido; se pintan con huevo para el brillo. Fritas se hacen en grasa o aceite a unos 180 °C, quedan más burbujeadas y crocantes, y se comen recién hechas. La masa cambia: para freír conviene una masa con más grasa y algo más fina.

¿Por qué mis alfajores de maicena se desarman al armarlos?

Porque la masa de maicena es frágil por naturaleza: casi no tiene gluten, que es lo que da estructura. Trabájala poco, deja reposar la masa refrigerada al menos 30 minutos antes de estirar, y córtala de un grosor generoso, cerca de un centímetro: las tapas muy finas se rompen al levantarlas. Hornea a temperatura moderada (170 °C) hasta que estén pálidas y apenas firmes, no doradas, y déjalas enfriar completamente sobre la rejilla antes de rellenar.

¿El chimichurri se hace con perejil fresco o con hierbas secas?

Existen ambas tradiciones. La versión de hierbas secas —orégano, perejil seco, ají molido, ajo, todo hidratado en vinagre antes de sumar el aceite— es la clásica de parrilla y la que mejor se conserva, semanas en el refrigerador. La versión con perejil fresco picado es más luminosa y se come en pocos días. La regla común a las dos es dejar reposar la mezcla al menos dos horas antes de usarla: el vinagre necesita tiempo para extraer el sabor del ajo y las hierbas.

Créditos de las fotografías (5)