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Recetas con queso parmesano

Queso parmesano aparece en 6 recetas de Receta Mundial. Descubre todos los platos que puedes preparar con queso parmesano.

El parmesano (Parmigiano Reggiano si el presupuesto acompaña, Grana Padano como primo digno) es umami sólido: envejecido 12-36 meses, cristalizado y profundo. En risotto y pesto no es topping — es estructura.

Cómpralo en cuña y rállalo al momento: el pre-rallado pierde aroma y trae antiaglomerantes. La corteza no se bota — hierve en sopas y caldos como bomba de sabor. Envuelto en papel dentro de la nevera dura meses.

Guía práctica: queso parmesano

Cómo elegirlo

Cómpralo en cuña y ralla en casa; el rallado de bolsa viene con celulosa antiapelmazante y funde mal. El Parmigiano Reggiano auténtico lleva su nombre punteado en toda la corteza; el Grana Padano es un primo digno y más barato. Busca los puntitos blancos crujientes repartidos en la pasta -son cristales de tirosina- porque indican maduración real. Debe oler a nuez y a fruta seca, y romperse en lascas irregulares en vez de cortarse en láminas. Dato relevante para quien lo necesite: el Parmigiano tradicional se cuaja con cuajo animal, así que no es apto para vegetarianos estrictos.

Cómo conservarlo

Envuelve la cara cortada en papel de horno o encerado y luego, flojo, en papel aluminio o en un recipiente: necesita respirar un poco. Así una cuña dura de 3 a 4 semanas en refrigerador, y a menudo más. Rallado se seca rápido: 1 semana refrigerado o 3 meses congelado, perfectamente utilizable para cocinar. En un queso duro como este, un moho superficial se puede recortar con 1 o 2 cm de margen alrededor y el resto sigue siendo bueno. Guarda las cortezas en el congelador.

Con qué sustituirlo

El Grana Padano reemplaza 1 a 1 con un perfil algo más suave y menos caro. El Pecorino Romano es de oveja, bastante más salado y punzante: usa menos cantidad y reduce la sal del plato, aunque en la carbonara es de hecho el queso tradicional. El queso sardo y el reggianito argentino cumplen bien. Para una versión sin lácteos del pesto, nueces o marañones tostados con levadura nutricional dan textura y sabor salado, pero no engañan a nadie: es otro plato.

Cómo se usa en la cocina

Emulsiona con la yema y el agua de cocción en la pasta carbonara, se incorpora en la mantecatura final del risotto de hongos, capa por capa en la lasaña a la boloñesa, y es indispensable en el pesto genovés. También entra a la masa del pão de queijo y remata el ají de gallina. El error clásico es agregarlo a fuego alto: se corta y forma hebras gomosas. Va siempre fuera del fuego, con un chorro de agua de cocción y revolviendo hasta que se integre.

Dato de cocina: No botes las cortezas: una corteza hervida 30 o 40 minutos dentro de una sopa, un caldo de frijoles o un ragú aporta una profundidad salada que ningún queso rallado por encima consigue, y al final se retira.

Las 6 recetas con queso parmesano

Brasil · 40 min

Pão de queijo

Panecitos de queijo crocantes por fuera y elásticos por dentro, hechos con almidón de yuca.

Italia · 30 min

Pasta carbonara

La carbonara romana auténtica: huevo, queso pecorino, guanciale y pimienta.

Italia · 45 min

Risotto de hongos

Arroz cremoso italiano cocido lentamente con caldo y vino, con hongos salteados y parmesano.

Italia · 15 min

Pesto genovés

La salsa verde de Génova: albahaca, piñones, ajo, parmesano y aceite de oliva.

Créditos de las fotografías (6)