Saltar al contenido
InicioIngredientes › Jengibre
Ingrediente

Recetas con jengibre

Jengibre aparece en 9 recetas de Receta Mundial. Descubre todos los platos que puedes preparar con jengibre.

El jengibre fresco es el picante limpio de Asia: rallado en marinadas (teriyaki, tikka), picado en el tadka, infusionado en caldos de ramen. Elige rizomas firmes y pesados, de piel lisa — arrugado es viejo y fibroso.

Pélalo con cuchara (rinde más que el pelador) y rállalo fino contra la fibra. Se congela entero y se ralla congelado sin descongelar: el truco definitivo para tener siempre. El seco en polvo es otra especia, dulce y para horneados.

Guía práctica: jengibre

Cómo elegirlo

El rizoma debe estar duro y pesado, con la piel lisa, tirante y brillante, sin arrugas ni zonas blandas. Parte un gajo con la mano: debe quebrar limpio y con un chasquido, y soltar aroma picante al instante. Si se dobla como goma o tiene moho en los cortes, ya está viejo y fibroso. El jengibre joven, de piel muy fina y tono pálido casi rosado en los brotes, es más jugoso y menos fibroso, ideal para rallar. En Perú lo vas a encontrar como kion, herencia de la cocina chifa.

Cómo conservarlo

Sin pelar, envuelto en papel de cocina y dentro de una bolsa, aguanta de 3 a 4 semanas en la nevera. La mejor solución de largo plazo es el congelador: guarda el rizoma entero en bolsa y rállalo congelado, sin pelar y sin descongelar, directo sobre la olla; dura meses y se ralla mejor que fresco. Otra opción es sumergir trozos pelados en jerez seco o vodka dentro de un frasco en la nevera, donde se conservan varios meses. El jengibre molido en polvo mantiene aroma de 1 a 2 años.

Con qué sustituirlo

Aquí hay una confusión que cuesta platos: el jengibre en polvo no reemplaza al fresco en salteados, marinadas ni currys, porque al secarse cambia su química y su sabor. En repostería ocurre al revés y el polvo es el correcto. Si haces la conversión solo en horneados, una cucharadita de fresco rallado equivale más o menos a un cuarto de cucharadita de polvo. La galanga que piden algunas recetas tailandesas es otro rizoma, más cítrico y resinoso, y no se intercambia con jengibre sin cambiar el plato.

Cómo se usa en la cocina

Va en la marinada del pollo teriyaki, en el relleno de gyoza y dumplings, en la base del pollo tikka masala y del dal, y en el tagine marroquí. El error más común es picarlo grueso para una marinada: te quedan hebras fibrosas y desagradables al morder. Rállalo en rallador fino, en contra de la fibra, y así sueltas jugo y aroma sin trozos. Para caldos e infusiones, en cambio, va en rodajas gruesas que luego se retiran, porque solo necesitas que perfume.

Dato de cocina: Al secarse, el compuesto picante fresco del jengibre se transforma en otro más punzante y menos aromático, y por eso el polvo pica distinto y sabe a otra especia: no es que sea de peor calidad, es que literalmente ya no es lo mismo.

Las 9 recetas con jengibre

Japón · 70 min + reposo

Ramen casero

Un tazón humeante de fideos en caldo sabroso con cerdo, huevo marinado y cebollín.

Japón · 25 min

Pollo teriyaki

Pollo dorado glaseado en una salsa brillante de soya, mirin y azúcar.

Japón · 60 min

Gyoza

Empanaditas japonesas de cerdo y col, doradas por un lado y al vapor por el otro.

India · 45 min

Dal de lentejas

El guiso de lentejas que se come a diario en India: cremoso, especiado y terminado con un sofrito aromático de comino.

India · 85 min + reposo

Samosas

Triángulos crocantes rellenos de papa especiada con guisantes, fritos hasta dorar.

Marruecos · 95 min

Tagine de pollo

Un guiso marroquí cocido lentamente con limón confitado, aceitunas y especias cálidas.

China · 60 min

Dumplings al vapor

Bolsitas de masa rellenas de cerdo y vegetales, cocidas al vapor hasta quedar tiernas y jugosas.

India · 110 min + reposo

Biryani de pollo

Arroz basmati aromático cocido en capas con pollo especiado y cebolla caramelizada.

Créditos de las fotografías (9)