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🇧🇷 Recetas de Brasil

Las recetas más representativas de Brasil, explicadas paso a paso. 4 platos típicos para cocinar en casa.

Brasil cocina en escala continental: la feijoada de los sábados, el pão de queijo de Minas que desafía la física, la coxinha de las padarias, el brigadeiro de todos los cumpleaños. Es una cocina de mezcla — indígena, portuguesa, africana — con alegría como ingrediente transversal.

Estas recetas traen esa energía a tu casa con las técnicas que las hacen posibles: el punto exacto del brigadeiro, la masa escaldada de la coxinha y el almidón de yuca que hace elástico al pan de queso.

Las 4 recetas de Brasil

Brasil · 210 min + reposo

Feijoada brasileña

El plato nacional de Brasil: un guiso oscuro y profundo de frijoles negros con varios cortes de cerdo.

Brasil · 25 min + reposo

Brigadeiro

El dulce más querido de Brasil: bolitas de chocolate hechas con leche condensada y cacao, cubiertas de granas.

Brasil · 40 min

Pão de queijo

Panecitos de queijo crocantes por fuera y elásticos por dentro, hechos con almidón de yuca.

Brasil · 95 min + reposo

Coxinha

El salgadinho más querido de Brasil: una masa rellena de pollo cremoso, con forma de muslito, empanada y frita.

La despensa de la cocina brasileña

Con estos ingredientes en casa puedes cocinar la mayoría de las recetas de esta página. Anotamos dónde conseguirlos y con qué reemplazarlos si vives lejos.

Polvilho azedo y polvilho doce
Son dos almidones de mandioca, y la diferencia es el paso de fermentación. El doce es almidón de yuca simple, neutro y ligante. El azedo está fermentado, tiene un punto ácido y produce más expansión al hornear: es el responsable de que el pão de queijo se infle y quede hueco y elástico. Fuera de Brasil, la tapioca starch o almidón de yuca de las tiendas asiáticas equivale al doce. Con solo doce el pan de queso funciona, pero queda más denso; si consigues azedo, usa mitad y mitad.
Queijo minas o meia cura
Queso brasileño semiduro, ligeramente ácido y salado, que es el sabor del pão de queijo. Como no viaja bien, la sustitución habitual y muy efectiva es una mezcla de parmesano rallado (por el sabor y la sal) con mozzarella baja en humedad o un queso semiduro suave (por el estiramiento). Una proporción de dos partes de parmesano por una de mozzarella funciona bien.
Carne seca o charque
Carne de res salada y secada al sol, básica en la feijoada. Se vende en tiendas latinas y portuguesas. Siempre hay que desalarla antes de usarla: se corta en trozos, se cubre de agua fría y se refrigera entre 12 y 24 horas, cambiando el agua tres o cuatro veces. Si no la consigues, la feijoada se puede armar con costilla de cerdo ahumada, panceta y chorizo ahumado; perderás una capa de sabor, pero seguirá siendo un buen plato.
Frijoles negros y embutidos ahumados
El feijão preto es la base, y lo que hace brasileña a la feijoada son los embutidos: paio, linguiça calabresa y costillas ahumadas. Fuera de Brasil, la linguiça calabresa se reemplaza con chorizo ahumado español o con kielbasa; el paio, con un embutido ahumado de cerdo de textura firme. Evita chorizos muy condimentados con pimentón picante, que dominan el caldo.
Leche condensada
El brigadeiro son tres ingredientes: leche condensada, mantequilla y cacao en polvo. Ese cacao debe ser cacao puro sin azúcar, no una mezcla achocolatada para leche, que lleva mucha azúcar y almidón y te dará una masa empalagosa que no toma punto. Una lata de 395 g con dos cucharadas de cacao y una de mantequilla es la proporción de referencia.
Farinha de mandioca
Harina de yuca tostada, granulosa y seca, que se sirve sola o convertida en farofa (salteada con mantequilla, cebolla y a veces huevo o tocino) junto a la feijoada. Su función es aportar textura crocante y absorber el caldo. No tiene un sustituto real; lo más parecido en textura es pan rallado grueso tostado en mantequilla, aunque el sabor es distinto.

Técnicas que definen esta cocina

El punto del brigadeiro

Se cocina la leche condensada con el cacao y la mantequilla a fuego medio-bajo, removiendo sin parar con espátula, entre 8 y 12 minutos. El punto de enrollar llega cuando al pasar la espátula por el centro ves el fondo de la olla durante un par de segundos antes de que la mezcla se cierre, y cuando al inclinar la olla la masa se desprende en bloque. Si te quedas corto, no podrás bolear; si te pasas, quedará duro y arenoso al enfriar. Vuelca sobre un plato untado y deja enfriar por completo antes de formar las bolitas.

Masa escaldada de la coxinha

La harina no se hidrata con agua fría sino que se vuelca de golpe sobre caldo hirviendo con mantequilla, y se revuelve con fuerza fuera del fuego hasta formar una masa lisa que se despega de la olla. El calor gelatiniza el almidón, y eso da una masa moldeable, sin gluten desarrollado, que envuelve el relleno sin romperse y absorbe menos aceite al freír. Se amasa tibia sobre la mesa, aguantando el calor, hasta que quede sedosa.

Escaldar el polvilho

El pão de queijo parte del mismo principio: se lleva a hervor la leche con el aceite y la sal, y se vuelca hirviendo sobre el almidón de mandioca. La mezcla se ve grumosa y fea, y así debe ser. Se deja entibiar y solo entonces se incorporan los huevos uno a uno y el queso, batiendo hasta obtener una masa pegajosa. Ese escaldado es lo que produce la miga elástica y hueca característica.

Por dónde empezar

Empieza por el brigadeiro: son tres ingredientes, quince minutos y te enseña a leer el punto de una masa dulce, que es una habilidad transferible a media repostería. El pão de queijo es el siguiente paso y solo requiere una compra especial —el almidón de mandioca—, que dura meses en la despensa. La coxinha pide más tiempo porque son tres etapas (pollo, masa escaldada, empanado y fritura), pero ninguna es difícil por separado. La feijoada guárdala para un plan de fin de semana con gente: se cocina en dos días, rinde muchísimo y mejora al día siguiente. Sírvela siempre con arroz blanco, farofa y naranja en gajos, que cortan la grasa.

Preguntas frecuentes

¿Con qué reemplazo el polvilho azedo?

Con polvilho doce, es decir, almidón o fécula de mandioca corriente, que se consigue en tiendas asiáticas como tapioca starch. El pan de queso saldrá bien, aunque más compacto y con menos hueco interno, porque el azedo aporta acidez y mayor poder de expansión. Un truco parcial es añadir una cucharadita de jugo de limón o de vinagre blanco por cada 250 g de almidón para acercarte al perfil ácido. Lo que no sirve es harina de trigo ni maicena: cambian por completo la textura.

¿Cómo desalo la carne seca de la feijoada?

Córtala en trozos de unos 4 cm, ponla en un recipiente con abundante agua fría y refrigérala entre 12 y 24 horas, cambiando el agua tres o cuatro veces. Si tienes prisa, hiérvela 10 minutos, descarta el agua y repite dos veces más. Antes de sumarla al guiso, prueba un trocito cocido: si aún está muy salada, dale otro cambio de agua. Y no sales la feijoada hasta el final, porque la carne y los embutidos aportan bastante sal por su cuenta.

¿Por qué mi brigadeiro queda demasiado blando o demasiado duro?

Es siempre una cuestión de punto de cocción. Blando y que no se deja bolear significa poco fuego o poco tiempo: devuélvelo a la olla y sigue cocinando hasta que veas el fondo al pasar la espátula. Duro, arenoso o con textura de caramelo significa que se pasó, o que el fuego estuvo demasiado alto y la azúcar empezó a caramelizar en el fondo. Usa fuego medio-bajo, olla de fondo grueso y no dejes de revolver ni un momento. Si se pasó, aún puedes servirlo tibio en copa como brigadeiro de cuchara.

Créditos de las fotografías (4)