Pad thai
El plato callejero estrella de Tailandia: fideos de arroz salteados con huevo, tofu y camarón en salsa de tamarindo, rematados con maní.
Las recetas más representativas de Tailandia, explicadas paso a paso. 2 platos típicos para cocinar en casa.
La cocina tailandesa es un equilibrista profesional: dulce, ácido, salado y picante en cada plato, con hierbas frescas — limoncillo, albahaca thai, lima kaffir — que perfuman todo. Su comida callejera es considerada la mejor del mundo, y sus curries, un patrimonio aromático.
De ese repertorio, dos imprescindibles absolutos: el pad thai que exige velocidad y mise en place, y el curry verde que enseña la técnica madre — freír la pasta en crema de coco hasta que suelte su aceite y su perfume.
El plato callejero estrella de Tailandia: fideos de arroz salteados con huevo, tofu y camarón en salsa de tamarindo, rematados con maní.
Un curry cremoso y aromático de leche de coco y pasta verde, con pollo y vegetales.
Con estos ingredientes en casa puedes cocinar la mayoría de las recetas de esta página. Anotamos dónde conseguirlos y con qué reemplazarlos si vives lejos.
Es el paso que separa un curry tailandés de un guiso con leche de coco. Se calienta en la sartén solo la crema espesa de la parte superior de la lata, sin agitar, hasta que empieza a burbujear y el aceite se separa visiblemente. Entonces se añade la pasta de curry y se fríe en ese aceite entre dos y cuatro minutos, hasta que huele intensamente y el aceite se tiñe de verde. Recién ahí entra el resto de la leche de coco y los demás ingredientes. Sin este paso, el curry sabe crudo y a lata.
Todo plato tailandés se ajusta al final probando y corrigiendo cuatro ejes: salado (salsa de pescado), dulce (azúcar de palma), ácido (tamarindo o lima) y picante (chile). No es una metáfora, es un procedimiento: prueba la salsa antes de que toque los fideos y corrige cucharadita a cucharadita hasta que ninguno de los cuatro domine. Las recetas dan cantidades de partida, pero la acidez del tamarindo y la sal de cada marca varían, así que el ajuste final siempre es tuyo.
Los fideos de arroz se remojan, nunca se hierven, y el wok debe estar muy caliente y con poca cantidad de comida a la vez. El pad thai se hace tradicionalmente porción por porción, y esa es la razón por la que el de la calle sabe mejor que el de la fiesta: en tandas grandes, la temperatura cae, los fideos sueltan almidón y se pegan entre sí. Si cocinas para cuatro, hazlo en dos veces.
Empieza por el curry verde, aunque parezca lo contrario: con una buena pasta comprada, leche de coco entera y treinta minutos, obtienes un plato que sabe a restaurante y que te enseña la técnica más importante de esta cocina, freír la pasta en la crema de coco hasta que suelte el aceite. El pad thai es más exigente, no por dificultad sino por velocidad: todo debe estar cortado, remojado y medido antes de encender el fuego, y hay que cocinarlo en tandas pequeñas. Compra tres cosas para empezar —salsa de pescado, tamarindo y azúcar de palma— y tendrás resueltas las cuatro esquinas del sabor tailandés. El resto es probar y corregir hasta que el plato quede en equilibrio.
Por fideos demasiado hidratados, wok poco caliente o exceso de cantidad. Remoja los fideos solo hasta que estén flexibles pero opongan resistencia al morderlos; deben terminar de cocinarse en la sartén. Usa la sartén más grande que tengas, a fuego máximo, y cocina como mucho dos porciones a la vez. Agrega la salsa cuando los fideos ya estén calientes y muévelos con pinzas, levantándolos, en lugar de aplastarlos con la espátula. Un chorrito de agua caliente, y no más salsa, es lo que se usa si se secan de más.
Con jugo de lima más un poco de azúcar moreno o panela: aproximadamente una cucharada de jugo de lima y una cucharadita de azúcar por cada cucharada de pasta de tamarindo. Obtendrás la acidez y algo del dulzor, pero no las notas profundas y casi afrutadas del tamarindo, que son bastante reconocibles. Otra opción intermedia es mezclar lima con una cucharadita de melaza de granada o de vinagre balsámico suave. Si el pad thai te va a gustar, compra tamarindo: un frasco dura meses en el refrigerador.
Sí, y es lo que se usa habitualmente incluso en Tailandia fuera de las cocinas más tradicionales. La diferencia está en la marca: revisa que la lista de ingredientes incluya galanga, limoncillo y hojas de lima kaffir reales, y no solo chile, sal y aromatizantes. Las pastas envasadas varían mucho en potencia, así que empieza con la mitad de la cantidad indicada, fríela bien en la crema de coco y ajusta al final. Un frasco abierto dura semanas refrigerado, y puedes congelarlo en cubetas de hielo por porciones.