Arroz frito
El arroz frito al wok del restaurante chino: grano suelto salteado con huevo, vegetales y soya.
Las recetas más representativas de China, explicadas paso a paso. 4 platos típicos para cocinar en casa.
La cocina china es en realidad muchas cocinas — la cantonesa delicada, la sichuanesa picante, la del norte con sus masas — unidas por el wok, el equilibrio y una idea: el fuego violento y breve conserva mejor que la cocción larga.
Aquí están los clásicos que funcionan en una cocina casera: el arroz frito que exige arroz de ayer, el pollo agridulce de doble fritura, el chow mein de verduras crocantes y los dumplings que las familias arman en cadena cada Año Nuevo.
El arroz frito al wok del restaurante chino: grano suelto salteado con huevo, vegetales y soya.
Trozos de pollo crocantes bañados en una salsa brillante de piña, tomate y vinagre.
Fideos chinos salteados al wok con vegetales crocantes y salsa de soya.
Bolsitas de masa rellenas de cerdo y vegetales, cocidas al vapor hasta quedar tiernas y jugosas.
Con estos ingredientes en casa puedes cocinar la mayoría de las recetas de esta página. Anotamos dónde conseguirlos y con qué reemplazarlos si vives lejos.
La carne cortada fina se mezcla con clara de huevo, maicena, un poco de vino de arroz y soja, y se deja reposar entre 15 y 30 minutos. Antes del salteado se cocina brevemente, ya sea en agua apenas hirviendo o en aceite a temperatura media, y se escurre; luego vuelve a la sartén al final, con la salsa. El almidón forma una película que retiene la humedad, y el resultado es esa textura sedosa que se reconoce en el pollo de restaurante y rara vez se logra en casa sin este paso.
El salteado chino dura entre dos y cinco minutos, así que no hay tiempo de cortar nada sobre la marcha: todo debe estar cortado, medido y al alcance de la mano antes de encender el fuego, incluidas las salsas ya mezcladas en un bol. Y hay que cocinar en tandas: si llenas la sartén, la temperatura cae, los ingredientes sueltan agua y se cuecen en lugar de saltearse. La carne primero, se retira, luego las verduras, y todo se reúne al final con la salsa.
El arroz frito exige arroz frío y seco, cocido el día anterior y refrigerado destapado o mal tapado. Los granos pierden humedad superficial, se separan y se doran en lugar de apelmazarse. Con arroz recién hecho obtendrás una masa pegajosa por mucho fuego que le pongas. Si tienes prisa, extiende el arroz recién cocido en una bandeja, déjalo enfriar y refrigéralo 30 o 40 minutos sin cubrir.
El arroz frito es el mejor punto de partida, y además es la receta que resuelve las sobras: cocina arroz un día antes, ten todo cortado y listo, y en cinco minutos tienes una comida completa. Con eso ya practicaste las dos reglas fundamentales de esta cocina, el mise en place y el fuego alto. El chow mein es la continuación lógica porque usa la misma lógica con fideos. Cuando quieras dar un salto de calidad real, prueba el velveting en el pollo agridulce: es el truco que explica por qué el pollo del restaurante chino tiene esa textura y el de casa no. Los dumplings al vapor guárdalos para un plan tranquilo, porque el placer está en armarlos sin prisa.
El wok hei, el aroma tostado del wok de restaurante, nace de quemadores de potencia industrial que la mayoría de las cocinas domésticas no alcanza, sobre todo si son eléctricas o de inducción. Pero se puede llegar bastante cerca. Usa una sartén de hierro o acero al carbono pesada en lugar de un wok redondo, precaliéntala hasta que humee levemente, seca muy bien los ingredientes, cocina en tandas pequeñas y no muevas la comida constantemente: déjala quieta unos segundos para que tome color. Es la diferencia entre saltear y revolver.
Por tres razones acumulables. La primera es no haber hecho velveting: sin la capa de maicena y clara, la superficie se deshidrata en segundos. La segunda es el corte: la carne debe cortarse fina y en contra de la fibra. La tercera es el exceso de cocción, muy fácil en trozos pequeños; el pollo en tiras necesita alrededor de dos minutos. Cocina, retira, saltea las verduras y devuelve el pollo solo al final para calentarlo con la salsa.
Para el Shaoxing, jerez seco es el reemplazo estándar y muy fiel; el sake seco es la segunda opción. Si cocinas sin alcohol, usa caldo de pollo con unas gotas de vinagre de arroz, sabiendo que perderás aroma. Para la salsa de ostras, la versión vegetariana de setas es prácticamente indistinguible en un salteado; si tampoco la tienes, mezcla dos cucharadas de salsa de soja clara con una cucharadita de azúcar y una pizca de caldo concentrado para recuperar el cuerpo dulce-salado.