Chimichurri
La salsa que acompaña todo asado argentino: perejil, ajo, ají y vinagre en aceite.
Orégano aparece en 3 recetas de Receta Mundial. Descubre todos los platos que puedes preparar con orégano.
El orégano seco es de las pocas hierbas que mejora seca: más concentrado y estable al calor que fresco. El mediterráneo es floral (pizza, souvlaki, ensalada griega); el mexicano es cítrico y más intenso (pozole) — si tienes ambos, úsalos donde corresponde.
El gesto que lo despierta: restriégalo entre las palmas al agregarlo — el calor de las manos libera sus aceites. En el chimichurri y la horiatiki no es decoración: es firma.
Cómpralo seco y en hoja entera, no en polvo: el polvo pierde aroma en semanas y es donde más se adultera. Estruja una pizca entre los dedos antes de comprar o al abrir el frasco; si no perfuma fuerte, no vale la pena. Hay dos oréganos distintos que se venden con el mismo nombre: el mediterráneo (Origanum vulgare, de la familia de la menta), floral y suave, y el mexicano (Lippia graveolens, de otra familia botánica), más cítrico, resinoso e intenso. El griego es el más potente de los mediterráneos y es el que quieres para la ensalada griega.
Frasco de vidrio hermético, en oscuridad y lejos de la estufa: de 1 a 2 años, aunque el límite real es el aroma y no la fecha. Si solo huele a pasto seco, ya cumplió. Nunca lo sacudas directo sobre una olla humeante, porque el vapor entra al frasco y apelmaza todo el contenido; sirve una pizca en la mano y de ahí a la olla. El orégano fresco se guarda envuelto en papel de cocina apenas húmedo, en el refrigerador, alrededor de una semana, o se seca colgado en manojos en un lugar aireado y oscuro.
La mejorana es su pariente cercana y reemplaza casi 1 a 1, con un perfil más dulce y suave. El tomillo funciona en el lado mediterráneo -souvlaki, salsas de tomate- aunque lleva el plato hacia otro lado. Para el orégano mexicano no hay buen sustituto: ese filo cítrico es lo que hace que un pozole o una salsa sepan a lo que deben saber, y el mediterráneo en su lugar deja el plato correcto pero desafinado. De fresco a seco, la proporción es 3 a 1: 3 cucharaditas de fresco por 1 de seco.
Es una de las tres o cuatro cosas que definen el chimichurri argentino, corona la ensalada griega junto al queso feta, y perfuma la marinada del souvlaki de pollo junto con limón y aceite de oliva. También es la hierba de la pizza y de las salsas de tomate largas. El error más común es espolvorearlo al final sobre el plato frío: el orégano seco necesita grasa y algo de calor para soltar sus aceites, así que va en el aceite de la marinada o en la salsa mientras cocina, estrujado entre las palmas para romper la hoja.
Dato de cocina: Es de las poquísimas hierbas que mejora seca: el secado concentra el carvacrol, y por eso el orégano fresco sobre una pizza sabe más flojo que el seco, al revés de lo que pasa con el perejil o la albahaca.
La salsa que acompaña todo asado argentino: perejil, ajo, ají y vinagre en aceite.
La horiatiki auténtica: tomate, pepino, cebolla, aceitunas y un bloque de feta, sin lechuga.
Brochetas griegas de pollo marinado en limón, ajo y orégano, asadas hasta dorar.