Ajiaco bogotano
La sopa insignia de Bogotá: pollo y tres tipos de papa en un caldo aromatizado con guascas, servido con crema, alcaparras y aguacate.
Crema de leche, alcaparras y aguacate aparece en 5 recetas de Receta Mundial. Descubre todos los platos que puedes preparar con crema de leche, alcaparras y aguacate.
La crema de leche (nata) aporta cuerpo y redondez: en el tikka masala suaviza el tomate, en la crème brûlée es la estructura misma. Para cocinar busca 30%+ de grasa — las cremas ligeras se cortan al hervir.
Agrégala al final de las cocciones y no la hiervas fuerte con ácidos (tomate, limón) sin templarla antes. La crema agria y la nata para montar no son intercambiables: revisa cuál pide cada receta.
Lo que decide todo es el porcentaje de materia grasa, y viene en la etiqueta. Para montar y para salsas que hierven necesitas 30 por ciento o más; las cremas ligeras de 18 o 20 por ciento se cortan al primer hervor y no montan nunca. La nata para montar española, la heavy cream estadounidense y la crema de leche espesa cumplen; la crema de leche de mesa colombiana o la crema mexicana son más ácidas y ligeras, buenas para cucharear encima pero no para batir. Revisa también que no traiga azúcar añadida si la vas a usar en salado.
Va en la parte de atrás de la nevera, entre 2 y 4 grados, nunca en la puerta, donde la temperatura sube cada vez que abres. Cerrada dura hasta su fecha; abierta, calcula de 5 a 7 días y confía en el olfato, porque la crema pasada huele agria de inmediato. La UHT dura más cerrada pero monta peor. Congelarla sirve solo para cocinar: se separa al descongelar y se recompone batiendo, pero ya no monta. La crema batida no se guarda: 24 horas como mucho y ya empieza a llorar suero.
Para cocinar, la leche evaporada con una cucharada de mantequilla da cuerpo parecido en salsas, aunque no monta ni se acerca en riqueza. La crema de coco es la mejor opción sin lácteos y funciona bien en el tikka masala, aportando su propio aroma. El yogur griego y la crema agria pueden reemplazarla en salsas, pero hay que templarlos con un poco de la salsa caliente antes de incorporarlos o se cortan. En la crème brûlée no hay reemplazo: la crema es la estructura misma del postre.
Suaviza el tomate del pollo tikka masala, es el cuerpo entero de la crème brûlée, corona el ajiaco bogotano junto a las alcaparras, baña las enchiladas rojas y da la textura del cheesecake. El error más común es hervirla fuerte junto con ingredientes ácidos como tomate o limón: se corta en grumos. Agrégala fuera del fuego o a fuego muy bajo, y si la salsa es muy ácida, templa primero mezclando un poco de la salsa caliente en la crema y luego devuelve todo a la olla.
Dato de cocina: La crema monta bien solo si está a 4 grados o menos, y sale más rápido si además enfrías el bol y las varillas 15 minutos en el congelador; con crema tibia simplemente no vas a lograr picos por mucho que batas.
La sopa insignia de Bogotá: pollo y tres tipos de papa en un caldo aromatizado con guascas, servido con crema, alcaparras y aguacate.
Tortillas bañadas en salsa de chile guajillo, rellenas de pollo y coronadas con queso, crema y cebolla.
Una crema de vainilla sedosa bajo una capa de azúcar caramelizada que cruje al romperla.
Pollo marinado en yogur y especias en una salsa cremosa de tomate.
El pastel de queso al estilo Nueva York: denso, cremoso y sobre una base de galleta.