Empanadas argentinas de carne
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
Aceitunas verdes aparece en 5 recetas de Receta Mundial. Descubre todos los platos que puedes preparar con aceitunas verdes.
La aceituna aporta lo que ningún condimento logra: sal viva, con acidez y textura. Las Kalamata griegas (moradas, en vinagre) mandan en ensaladas; las verdes carnosas van mejor en guisos y rellenos, donde aguantan la cocción sin deshacerse.
Compra siempre con hueso cuando puedas — conservan más sabor y textura — y agrégalas al final de las cocciones largas para que no amarguen el plato. En frasco con su salmuera duran meses refrigeradas.
Busca aceitunas en salmuera, sumergidas y con el líquido limpio, no las que vienen resecas al vacío. Con hueso siempre saben mejor y quedan más firmes que las deshuesadas, que absorben salmuera y se ablandan. Entre las verdes, la manzanilla es pequeña y crujiente, la gordal es grande y carnosa para rellenar, y la sevillana queda a mitad de camino. Si compras negras enlatadas, lee la etiqueta: cuando aparece gluconato ferroso, son aceitunas verdes oxidadas y teñidas de negro, no aceitunas maduradas. Descarta cualquier frasco con salmuera turbia, espuma o tapa abombada.
Guárdalas siempre cubiertas por su salmuera, en frasco de vidrio y en la nevera una vez abierto. Si el líquido baja y deja aceitunas al aire, completa con agua y sal (una cucharadita rasa por taza de agua) hasta taparlas de nuevo. Así aguantan varias semanas; las que quedan expuestas al aire se ponen blandas y se echan a perder rápido. No las congeles: el agua interior rompe la pulpa y salen harinosas. Si vienen a granel, pásalas a un frasco propio el mismo día en vez de dejarlas en la bolsa del mercado.
Las alcaparras son el reemplazo más cercano porque aportan la misma sal ácida, pero pican mucho más fuerte: usa un tercio de la cantidad y enjuágalas. Las kalamata moradas funcionan en la ensalada griega, aunque en un guiso tiñen el caldo de morado y aportan un dulzor a vinagre que la verde no tiene. En empanadas y pastel de choclo no hay sustituto real del mordisco salado de la aceituna: si no la consigues, es mejor omitirla y subir apenas la sal que fingirla con encurtidos dulces. Un pepinillo picado da acidez pero no la textura carnosa.
En este recetario la aceituna verde entera es firma de las empanadas argentinas y de las empanadas de pino chilenas, donde se pone una por unidad al armar. En el pastel de choclo va escondida bajo el pino y en la ensalada griega manda entera y con hueso. En el tagine de pollo marroquí entra en los últimos 15 minutos, junto al limón confitado. El error más común es echarlas al inicio de una cocción larga: la salmuera se desprende, la pulpa amarga y sala todo el guiso. Agrégalas al final y ajusta la sal después de ellas, nunca antes.
Dato de cocina: Las aceitunas verdes y las negras suelen ser el mismo fruto en distinto punto de madurez, y ninguna se puede comer recién cosechada: el fruto crudo es intragable de amargo y necesita curarse en salmuera, sosa o sal seca durante semanas o meses.
Empanadas al horno rellenas de carne jugosa, cebolla, huevo y aceitunas, con su repulgue característico.
Un guiso de carne y pollo cubierto por una pasta dorada de choclo molido.
La horiatiki auténtica: tomate, pepino, cebolla, aceitunas y un bloque de feta, sin lechuga.
Un guiso marroquí cocido lentamente con limón confitado, aceitunas y especias cálidas.
Las empanadas chilenas de horno: masa rellena de carne, cebolla, huevo, aceituna y pasa.