Tacos al pastor
El taco más famoso de México: cerdo marinado en achiote y chiles, con piña, cebolla y cilantro sobre tortilla de maíz.
Chiles guajillo aparece en 3 recetas de Receta Mundial. Descubre todos los platos que puedes preparar con chiles guajillo.
El guajillo es el caballo de batalla de las salsas mexicanas: rojo profundo, frutal, apenas picante — da color y cuerpo sin fuego excesivo. Se vende seco; se hidrata en agua caliente 15 minutos y se licúa colado (la piel amarga).
Elígelo flexible y brillante (quebradizo = viejo). Sin guajillo, la mezcla de ancho + pasilla se acerca a su perfil. Bien guardados en frasco hermético, los chiles secos duran un año.
Un guajillo bueno se dobla como cuero sin quebrarse, tiene color rojo ladrillo profundo y la piel brillante, y huele afrutado al acercarlo. Si está quebradizo, opaco o polvoriento, ya perdió aceites y dará poco sabor. Cómpralo entero y con rabo, no en trozos sueltos. Revisa a contraluz que no tenga agujeritos ni polvillo fino dentro, señal de gorgojo. En bolsas de mercado a granel, mete la mano al fondo: si los de abajo están hechos polvo, busca otra bolsa.
En frasco hermético, oscuro y seco, los chiles secos duran alrededor de un año conservando buen aroma, y siguen siendo utilizables después aunque más apagados. En climas húmedos, mételos al congelador dentro de una bolsa sellada y se mantienen mucho más tiempo sin enmohecer. El puré ya tostado, hidratado y licuado se congela en cubetera hasta 3 meses y es un atajo enorme para entre semana. Si aparece moho blanco o el olor cambia a rancio, no intentes rescatarlos.
El chile ancho es el más cercano en cuerpo y color, aunque más dulce y oscuro; una mezcla de ancho con un poquito de chile de árbol se aproxima bastante al guajillo. Los chiles secos tipo New Mexico o California comparten su picor bajo y sirven de reemplazo razonable. Lo que no funciona es el guajillo en polvo comercial: aporta color pero no el cuerpo espeso que da la pulpa hidratada, y muchas mezclas traen sal y otros chiles. El pimentón dulce da color, nada más.
Es la base del adobo de los tacos al pastor, de la salsa de las enchiladas rojas y del caldo del pozole rojo. La técnica es la misma en los tres: limpia semillas y venas, tuesta en comal a fuego medio entre 20 y 30 segundos por lado hasta que se infle y huela, e hidrata 15 o 20 minutos en agua caliente. El error irreparable es quemarlo: pasa de tostado a negro en segundos y el amargo ya no se saca de la salsa. Si el agua de remojo sale amarga, licúa con agua limpia.
Dato de cocina: El guajillo es simplemente el chile mirasol en su versión seca, y su pellejo nunca se deshace del todo en la licuadora: por eso las salsas rojas mexicanas bien hechas siempre se pasan por colador antes de freírlas.
El taco más famoso de México: cerdo marinado en achiote y chiles, con piña, cebolla y cilantro sobre tortilla de maíz.
Tortillas bañadas en salsa de chile guajillo, rellenas de pollo y coronadas con queso, crema y cebolla.
El caldo festivo de México: maíz pozolero y cerdo en un caldo de chiles, servido con lechuga, rábano, orégano y limón.