Dal de lentejas
El guiso de lentejas que se come a diario en India: cremoso, especiado y terminado con un sofrito aromático de comino.
Cúrcuma aparece en 3 recetas de Receta Mundial. Descubre todos los platos que puedes preparar con cúrcuma.
La cúrcuma es el dorado de la cocina india y del shawarma: terrosa, apenas amarga, más color que fuego. Es también la especia que todo lo tiñe — tabla, dedos y delantal incluidos (el limón ayuda a limpiar).
Úsala en pizcas y siempre con grasa y calor, que despiertan su sabor (y su absorción — por algo el dúo cúrcuma + pimienta negra es clásico). Fresca en raíz es más floral: ralla como el jengibre.
En polvo, busca un amarillo anaranjado vivo y un olor terroso claro al abrir el frasco; si el color tira a marrón apagado y no huele, ya está vieja. Compra marcas confiables y frascos pequeños, porque la adulteración de cúrcuma barata con almidones y colorantes está documentada. La raíz fresca debe estar firme, quebrar limpio y mostrar un naranja intenso por dentro. En Perú la vas a encontrar como palillo, y en varios países se vende junto al achiote, que da color parecido pero es otra especia por completo.
El polvo se guarda hermético, oscuro y lejos del calor, y mantiene sabor de 1 a 2 años, perdiendo primero el color. Guárdalo en frasco de vidrio y no de plástico, porque tiñe el plástico de amarillo para siempre. La raíz fresca dura de 2 a 3 semanas en la nevera dentro de una bolsa, y se congela entera durante meses: se ralla congelada sin descongelar. Si se te mancha la tabla o el mesón, deja el jabón actuar y luego pon la superficie al sol un rato, porque la luz descompone el pigmento.
Si lo único que buscas es color, el achiote o una pizca de pimentón dulce hacen el trabajo sin aportar el mismo sabor. El curry en polvo ya lleva cúrcuma como base, así que en una emergencia sirve, entendiendo que trae también comino, cilantro y fenogreco. Para el sabor terroso y ligeramente amargo no hay reemplazo real. Si te falta, es mejor usar menos que buscar un sucedáneo, porque en la mayoría de estos platos la cúrcuma es fondo, no protagonista.
Aparece en el dal de lentejas, el shawarma de pollo y el tagine de pollo marroquí, siempre como base de color y de fondo terroso. El error más común es echar demasiada: pasada de mano se vuelve amarga y medicinal, y ya no hay cómo devolverse. Media cucharadita basta para una olla familiar. La técnica que sí cambia el resultado es despertarla en grasa caliente al inicio, junto con las otras especias molidas, unos 20 o 30 segundos antes de agregar los líquidos: cruda sabe a polvo.
Dato de cocina: La cúrcuma es un rizoma de la misma familia botánica que el jengibre, y la raíz fresca se pela y se ralla exactamente igual, con un sabor más floral y menos terroso que el polvo.
El guiso de lentejas que se come a diario en India: cremoso, especiado y terminado con un sofrito aromático de comino.
Pollo marinado en especias del Medio Oriente, dorado y servido en pan con ajo y vegetales.
Un guiso marroquí cocido lentamente con limón confitado, aceitunas y especias cálidas.